1. Hay Camino más allá de Santiago - CAP I

    Catedral de Santiago de Compostela

    Hemos cubierto una parte importante de nuestro objetivo: recorrer los 915 km que hay desde Roncesvalles a Santiago, ahora queda ir más allá… ¡Hay más Camino!

    Los que habéis realizado el Camino y llegado a la plaza del Obradoiro, sabéis perfectamente de la emoción que te embarga, como sientes un nudo en la garganta y una humedad en los ojos, una intima emoción que en nuestro caso tuvimos la suerte de compartir los seis.

    Seas creyente, ateo, o de cualquier otra religión, el completar este reto llevado por el interés que te embarcó, es algo que cada uno lleva en su interior y que por descontado es del todo privado, pero seguro que coincidiremos en que el CAMINO es sencillamente hacerlo y a partir de esa premisa viene todo lo que uno quiera añadir.

    Tras habernos postrado ante el Apostol, haber completado la Compostela y descansado dos días en Santiago, paseado por sus calles en ocasiones repletas de peregrinos y visitado lugares de buen comer, a los seis amigos que rondamos los sesenta nos tocó madrugar para enfrentarnos a la etapa más larga y desconocida de esta extensión del Camino que nos habíamos propuesto realizar.

    Mañana fresca, por no decir fría, cielo gris (para no desentonar con el tipismo del paisaje gallego). Algunas nubes amenazadoras nos saludan cuando salimos a la calle para buscar un desayuno que nos provea de energía. Cada uno según su gusto y necesidad, pero todos bien servidos, regresamos para preparar la marcha, poner a punto las bicis: presión de ruedas, engrase de cadena, pilas en las luces… Preparamos el equipaje: mochilas, dotación de agua, prendas de abrigo y para una más que probable lluvia los paravientos y los chubasqueros, maillots de media pierna, guantes y cascos…

    Equipaje Camino de Santiago

    También nos preparamos nosotros con la Gama Edición Especial Camino de Santiago, nuestro firme aliado en este duro y fascinante trayecto.

    Cremas deportivas para el Camino de Santiago

    -Vaselinadeportiva, en las zonas más críticas,para evitar las molestas rozaduras del sillín causadas por la constante fricción de la piel contra el sillín y para fortalecer la piel del roce de la ropa. 

    -Gel efecto calor, para tonificar y preparar la musculatura de las piernas para el esfuerzo. 

    -Crema labial protectora, para una constante protección de los labios frente a agresiones del clima. 

    Un rito que hemos mantenido durante todos los días precedentes y que gracias a esta preparación hemos podido realizar los seis, los 915 km sin ningún percance muscular, un total de 5.490 km. Nuestra confianza en KYZ, nos ha otorgado una experiencia positiva.

    Todo está preparado, todos subidos en la maquinas empezamos a pedalear rumbo al Obradoiro para despedirnos del Santo y de allí iniciar la ruta hacia Cee, casi 80 km por caminos “ciclables” y de allí pasando por Fisterra a Muxia, colofón y “Fin de Fiesta”.

    Una parada obligada para inmortalizar nuestra presencia en Santiago y  para iniciar la ruta hacia nuestro destino.

    Santiago de Compostela

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  2. Hay Camino más allá de Santiago - CAP II

    Camino de Santiago en bicicleta

    Vamos al lio!!! Callejeamos para dejar Santiago y pronto cogemos carretera donde rodamos a buen ritmo, siempre con un cielo que nos va amenazando, un frío que ahora es intenso y “duchados” en ocasiones por ese orballo tan de esta tierra. Ese verde que te acompaña por estas tierras te llena el alma y hace que la ruta sea más placentera, el paso por pazos que tienen en sus piedras muchos años de historia grabada, contribuye a que tus ojos se distraigan haciendo que tu mente valore estas construcciones, por el trabajo que representa su factura y el capital que se invirtió en ellas en tiempos pretéritos y que estaría al alcance de muy pocos, son haciendas-fortalezas.

    Cambiamos piñones con plato pequeño buscando la menor resistencia en este asfalto algo castigado, Aguapesada (una aldea cuyo nombre nos inquieta por si mismo, nos acompañará durante todo el día de hoy) nos ofrece una larga recta en la que podemos pedalear a buen ritmo y donde notamos el beneficio del Gel efecto calor, pues el frío y la humedad no beneficia a la musculatura , si no la has preparado con antelación.

    Todo no puede ser tan cómodo y en un cruce encontramos la indicación de Mar de Ovellas y aunque el nombre puede sugerir un entorno idílico: unas ovejitas pastando cerca del mar, sabemos que es el primer repecho del itinerario de hoy, así que tras un pequeño parón para beber y asegurarnos que no hemos errado en el desvío, empezamos a pedalear subiendo este alto. Unos 2 km hasta coronar , una pendiente exigente y cada uno de nosotros a su ritmo, nuestro amigo Alex parece que vaya en plano sube como si llevara motor, por cierto unos “cachondos” que descendían al vernos con cierta edad y con ciertos apuros nos sugirieron que cambiáramos a eléctricas, pero: RENDIRSE NO ES UNA OPCIÓN y sin tener ningún pero para la gente que las utiliza, creemos que el esfuerzo vale la pena y el reto es contigo mismo, en llegar sin necesidad de batir récords, a tu ritmo.

    Carballo

    Así fue, todos culminamos con más o menos esfuerzo y fortuna, foto para el recuerdo y excusa para tomar un respiro y prepararnos para el descenso que con el suelo algo mojado puede ser “divertido”. Sin incidentes y con la alegría que te da tener que tirar de frenos y no de pedales llegamos a Ponte Maceira, un precioso lugar donde el rio Tambre es atravesado por un puente románico y es domesticado con una azud o represa que a su vez alimenta un molino. Si hasta aquí no hemos encontrado demasiados peregrinos, en el puente es necesario sacar ticket para hacerse una foto, con paciencia y con buenas dotes de organización de nuestro amigo Salvador conseguimos retener el puente para nosotros e inmortalizar nuestro paso por estos lares, vale la pena detenerse un ratito.

    Puente Camino de Santiago

    La ruta se hace preciosa al lado del rio, por unos caminos empedrados que ponen a prueba las articulaciones dorsales, los riñones, los brazos y muñecas, también nuestras máquinas que deben poner la amortiguación a nuestro servicio y facilitar el esfuerzo. Estamos encontrando las primeras “corredoiras”, caminos rurales milenarios que cercados por muros de piedra conservan su utilidad, son ciclables pero en ocasiones exigentes y no dudamos en poner pie a tierra cuando se hacen excesivamente difíciles y transitados, en ocasiones con pequeños surcos de agua y salpicados de los regalos que nos ofrecen nuestras amigas las vacas.

    Llegamos a Negreira y sin parar, a pesar que tiene edificaciones muy interesantes, seguimos en un continuo sube y baja hasta el Alto da Pena…UFFFF!!!!

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  3. Hay Camino más allá de Santiago - CAP III

    Recorrido en bicicleta Camino de Santiago


    Alto da Pena, un momento para descansar y recuperar fuerzas, el orballo se hace más intenso y la humedad empieza a entrar en el cuerpo.

    Aprovechamos para aliviar la musculatura con el Gel efecto frío, que nos ayuda a recuperar la sensación de descanso y bienestar, aportando confort y relajación muscular.

    En la cafetería del alto un bocadillo y una cervecita nos reconforta el cuerpo, el alma se viene arriba observando el paisaje que esta atalaya nos muestra, bosques de un verdor exultante teñidos por un velo de niebla que los hace parecer mágicos y algo espectrales, habitaran en ellos las “meigas” boas e malas, las lavandeiras, el Apalpador o Pandigueiro y el Biosbardo…? Ya sabéis que haberlos, haylos.

    Un cartel de aviso nos devuelve a la realidad “PROHIBIDO DESCALZARSE”.

    Si, la cruda realidad. No está expuesto este rotulo por un capricho o por una excesiva sensibilidad de los dueños, más bien debe tratarse de una prohibición perfectamente necesaria. Efectivamente, la acogida de peregrinos, que tras los esfuerzos ya referidos llegan hasta este lugar, deberían descansar y aprovechando las sillas y bancos, depositar sus posaderas largo rato, decidirán descalzar sus pies y conseguir mejor relajo. Contribuirán  con ello a “aromatizar” el local con efluvios muy distintos a los que desprende el buen café servido, o los bocadillos de panceta caliente que estamos esperando devorar tan pronto asomen por el ventanuco de la cocina y el camarero, presto, nos los ponga encima de la mesa.

    Hemos dado buena cuenta de esas “pitanzas” y nos preparamos para seguir la ruta, antes debemos realizar el ritual de volver a poner el Gel Efecto Calor, será un buen alivio para la humedad que persiste.La ausencia de sol nos ha evitado utilizar Crema solar SFP50 y nos aplicamos Crema facial Hidratante, que ayudará a soportar mejor las inclemencias meteorológicas.

    Hay otro ritual necesario y es el de sellar el pasaporte para que nos den la credencial de la Fisterrana y la Muxiana, pues ya que hacemos esta extensión, se nos tenga en cuenta por si algún día reparten bienes a los esforzados. Ah! También damos las gracias a la cocinera y al camarero y aprovechamos este momento de privacidad para preguntarle sobre el camino que nos queda hasta Cee. El hombre se muestra muy dispuesto a ilustrarnos y quizás a no machacarnos la moral, porque sus indicaciones son: “Nada chicos aquí unos pocos quilómetros, pero fáciles, llaneando, algún pequeño repechon pero sin problemas.”

    Recorrido

    Moral a tope, esto va a ser coser y cantar!!!  Vamos entonces encima de las bicis y a pedalear que falta un buen tramo,  pero parece ser que será de buen hacer si el cielo gris tirando a oscuro nos respeta. Así nos encontramos con la realidad a los pocos quilómetros, iniciamos el carrusel. Empezamos a enfrentarnos nuevamente a las “corredoiras”, esos caminos ancestrales que tienen una gran belleza pero a la vez son extremadamente dificultosos para hacerlos con bicicleta, a sus pronunciadas subidas se le debe añadir un firme irregular, en ocasiones con agua y barro, otras veces nos encontramos con algo parecido a un pavimento arcaico de piedra o la misma piedra madre. Un sube y baja continuado que pone al límite las piernas, como agradecemos la preparación previa con el Gel efecto calor

    El esfuerzo es considerable y debo reconocer que a veces no queda más remedio que poner “footonthefloor”. Tras unos 30 quilómetros y a las puertas de Mazaricos, nos acordamos de las indicaciones del camarero del Alto de Pena:  “Nada chicos llaneando”, según se dice de los gallegos (sin ánimo de ofender, que para nosotros fueron muy buena gente) nunca sabes si suben o bajan, lo cierto es que el término “llanear” en este caso tiene un significado diferente.

    Hórreos

    El paisaje se llena de hórreos, esas construcciones tan prácticas y tan de esta tierra, estamos llegando a Olveiroa y el cielo nos empieza a enviar un volumen mayor de agua, es el momento de resguardarnos y nada mejor que encontrar un sitio para comer que ya empieza nuestro estomago a demandar algo de trabajo.

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  4. Hay Camino más allá de Santiago - CAP IV

    Cruceiro Marco do Couto

    A la salida del pueblo y frontal a un magnífico hórreo perfectamente conservado, encontramos un lugar que nos parece agradable: Pensión Rústica As Pías, enviamos a un emisario para saber si podemos resguardar las bicicletas.

    Tan solo abrir la puerta, nos llega el aroma de algo que se está cocinando en el horno…nuestros estómagos ahora si empiezan a mostrarse en rebeldía. Joaquín nos indica que el dueño ofrece un cobertizo situado justo en frente, donde colocar las máquinas sin ningún problema, se lo agradecemos enormemente porque la lluvia arrecia y es mejor ponerlas bajo techo.

    De forma un tanto abrupta, entramos en el local muy confortable y con una temperatura muy agradable que contrasta con el frío y humedad de la calle. Nos despojamos de los impermeables y de alguna ropa de abrigo que en el interior no nos hace falta y tomamos al asalto una mesa que tenemos a nuestra disposición frente a un ventanal, que nos permite contemplar el hórreo y el cielo (para controlar como se va desarrollando la tormenta).

    Rápidamente el hostelero, persona muy amable y generosa, toma nota de la bebida que necesitamos y en un par de minutos nos sirve unas cervezas bien frías y nos descubre el enigma de ese olor que despertaba nuestros sentidos: una espectacular empanada (gallega, por supuesto) de “zorza”, la carne que del guisado del día anterior reservó y acompañada con otros ingredientes y recién horneada, hace que degustemos un manjar extraordinario, sencillo si queréis, pero sublime. Coincidimos en que es la mejor empanada que hemos degustado.

    Aplacada momentáneamente esa sensación de necesitar comer y dando buena cuenta de las cervezas nos disponemos a tomar el menú sugerido. Tan impresionados nos ha dejado el entrante, que repetiremos como segundo plato, si bien antes nos dejaremos seducir por un “caldo gallego” que, con sus grelos, cachelos y demás, nos acaba de poner el cuerpo a tono y nos hace ser optimistas, que a pesar de la lluvia que nos puede acompañar, seremos capaces de finalizar la etapa en las mejores condiciones posibles.

    Caldo Gallego Pensión Rústica As Pías

    Reservamos un rincón para unos postres que se nos antojan también de nivel. Efectivamente,  no desmerecen en nada a lo servido  anteriormente, para contentar a todos repartimos unos generosos trozos de “tarta de Santiago”, unos almendrados y varias porciones de cuajada de esa leche tan sabrosa de las vacas de esta zona.

    Pensión Rústica As Pías

    Hemos comido muy bien y de manera generosa, regado con un vino del Bierzo y de colofón unas copitas de Meus Amores. Tememos el cuerpo interiormente aclimatado, ahora como siempre después del parón vamos a dedicar unos minutos para dar a nuestras piernas un suplemento de calor, y enfrentarnos a los últimos 26 quilómetros hasta Cee.

    Gel efecto calor en las extremidades, Crema facial hidratante para el rostro y Crema labial. También cuidamos de las máquinas, les ponemos algo de espray lubricante con propiedades hidrófugas en las cadenas, piñones, platos y derivadores. Aprovechamos que el cielo debe estar haciendo la siesta, pues ha dejado de llover y nos lanzamos hacia el contacto con el mar.

    El camino tiene un buen firme, se mantienen esos toboganes de subida y bajada. La humedad se nota en el cuerpo y en el ambiente, una ligera bruma cubre los bosques y contribuye a potenciar ese agradable olor que desprenden. Tras una corredoira llegamos al famoso Cruceiro Marco do Couto a pie de la carretera, es realmente bello y las escalinatas de la base se depositan piedras y conchas que los peregrinos van dejando, posiblemente después de orar y/o pedir protección y fuerza para afrontar los tramos que faltan. 

    Corredoira

    Volvamos a la ruta, frente al crucero tenemos una pendiente que se va a mantener de manera casi constante hasta llegar a lo alto, donde se encuentra el Cruceiro da Armada (también digno de admirar) y ya desde allí podemos contemplar por primera vez el Océano Atlántico. Nos invade una gran emoción, parecida a la llegada a la plaza del Obradoiro. Las piernas están resentidas, a pesar que no hemos tenido ningún percance muscular, gracias a la prevención. Las zonas de fricción se encuentran perfectamente, hemos aplicado frecuentemente Vaselina Deportiva, pero los quilómetros realizados y las horas de trayecto se hacen notar.

    Miramos el mar y nos reconforta, solo queda el descenso, sin sorpresas y con precaución en 10 minutos nos encontraremos a nivel “0”. ¡Una foto!

    Llegando a Cee en bicicleta

    Las tremendas ganas de llenar nos empujan y allá vamos, Cee está a nuestro alcance, todo es descenso, ¡A tirar de frenos!

    Cee

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  5. Hay Camino más allá de Santiago - CAP V

    Crucero en el Cabo de Fisterra

    El día se nos muestra amigable, con un cielo algo enmascarado por las nubes, nada parecido a lo acontecido ayer, así que nos despedimos de esta localidad pedaleando por la riba del mar hasta llegar a coger el camino ciclable que nos lleve a Fisterra.

    Por un camino estrecho vamos tomando altura hasta que una descomunal rampa nos hace poner pie al suelo y tirar de piernas. No hemos tenido tiempo de calentar para este primer esfuerzo y nuevamente agradecemos la tonificación que nos aporta a las extremidades inferiores el Gel efecto calor, un gran compañero en toda esta experiencia, así como el resto de productos utilizados, se hacen imprescindibles.

    Superamos el Alto de San Roque, alternando el pedalear y el caminar, si bien vale la pena destacar que las dos “fieras” que son Alex y Enric han superado estas rampas con una facilidad asombrosa, ¡bravo por ellos! Nos damos cuenta que no será tan “pan comido”.

    Corcubion: salida remontando el Alto de San Roque

    El camino se hace agradable, resiguiendo la costa y como podéis imaginar los que conocéis rutas cerca del mar, esto supone un continuo sube y baja, pasando de cala a cala y entre ellas, tomando altura. No es grande el desnivel que se alcanza, aunque hay rampas cortas pero exigentes. Así, con la brisa salobre y unas magnificas panorámicas divisamos la playa de Langosteira y en su parte final: Fisterra.

    Vista de Fisterra y playa Langosteira

    Este mar tan en calma, más parecido a una laguna, no nos permite imaginar que sucede cuando se pone bravo y alcanza en su ira olas de cuatro o cinco metros, no olvidemos que entramos en la Costa da Morte.

    Playa Langosteira y vista de Fisterra

    Llegados a Fisterra, nos apresuramos a ir a buscar un camino que nos lleve hasta el Cabo del Fin del Mundo, son apenas 3,5 km que se hacen largos, ya que desde el inicio de la ruta (por carretera) ves la majestuosidad del faro y parece inalcanzable por las curvas que se realizan. Son unos 15 minutos, paradas para fotos aparte, que realizamos a buen ritmo y acompañados por un tráfico incesante de turismos y autocares que se apresuran a conducir a la gente a este lugar que es considerado el punto más occidental del continente europeo.

    En una etapa más en nuestro rodar camino Muxia, se encuentra este faro, destino turístico con amplia presencia de visitantes. Realizamos las fotos de rigor en su crucero, contemplamos la construcción civil que alberga esta genuina linterna y vamos en busca del símbolo del peregrino representado en una bota de bronce para homenajear y sustituir a los cientos de calzados que los caminantes depositaban en la zona una vez completado su deambular, mucho más “higiénica” y conservacionista (evita la basura). También  nos detenemos a contemplar estas rocas batidas por las hijas de Neptuno y agudizamos la vista por si podemos distinguir esas criaturas monstruosas que los antiguos aseguraban se encontraban a partir de este punto, no tenemos suerte.

    Faro del cabo de Fisterra y bota monumento al peregrino

    Pasa una hora del mediodía y tenemos reserva para comer en un local emblemático de la playa de Langosteira, antes hemos de sellar el pasaporte de la fisterrana y recoger la credencial. Volvemos a deshacer lo pedaleado y llegamos por el puerto de Fisterra al centro urbano y allí nos dirigimos a la oficina, que nos indican donde expiden el titulo correspondiente. Trámite realizado por los seis en pocos minutos, con nuestra acreditación en las mochilas y con la satisfacción del reconocimiento nos encaminamos al restaurante La Tira do Cordel, toda una referencia del buen “yantar”.

    A pie de playa y asentado desde hace muchos años se encuentra este templo culinario. Si damos un repaso a su historia podemos conocer que en 1812 era una fábrica de salazón situada en esta misma localización, hacia 1880 empezó a cocinar para pescadores y pobladores de la comarca, los productos que llegaban directamente de las redes a sus fogones y a partir de ese momento fue dejando la actividad conservera, para cada vez más poder satisfacer la demanda de los comensales y así llega hasta nuestros días con fuerza y fama ganada por el trabajo y la buena calidad de producto. Por cierto, su nombre procede de la antigua costumbre de acceder a la casa, llamando a la puerta y 'tirando do cordel' en ocasiones sujeto a una campana.

    Restaurante La Tira do Cordel

    Posiblemente estaréis esperando conocer los manjares que degustamos… ¡Lo dejamos para el próximo y último capítulo! 

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  6. KYZ con el Volley Playa en el Svatour

    Movidos por el Instinto Deportivo que nos caracteriza y con la voluntad de apostar siempre por la práctica del deporte de exterior, individual o colectivo en cualquier disciplina, hemos firmado un acuerdo de patrocinio con Svatour http://www.svatour.com/, circuito Amateur de Voley Playa para los próximos 3 años.

    Estaremos presentes en cada prueba del Circuito con un stand desde donde repartiremos muestras de producto y se podrá adquirir toda nuestra amplia gama de cremas deportivas que pueden comprarse también en nuestra web www.kyz-care.com. Además, premiaremos a los campeones de cada categoría en cada torneo con cremas y con un amplio lote para los 3 mejores del Circuito Svatour.

    En el SvaTour cada jugador encuentra su nivel dependiendo de la categoría en la que compite Por esta razón resulta muy atractivo para todos los aficionados al Voley Playa. La competición se realiza a lo largo de toda la costa Barcelonesa y del Maresme.

    KYZ-care quiere apoyar la práctica de este deporte siempre con la protección que ofrece nuestra amplia gama de productos.

    Somos especialistas en cosmética deportiva avanzada, por ello queremos acompañar a todos los participantes del Svatour en su pasión por el Voley playa siempre protegidos, sin que importe ganar o perder simplemente disfrutar.

    Este año 2020 el circuito ha sufrido algunas alteraciones de calendarios (encuentros cancelados debido a la crisis originada por el COVID-19). Desde aquí queremos recordar la importancia de tener en cuenta las recomendaciones de las autoridades sanitarias para conseguir superar, entre todos, este desafío que nos ha impuesto el virus. Como expertos en el cuidado de la piel, hemos desarrollado una línea de Gel y Soluciones Hidroalcohólicas que pueden adquirirse en alguna farmacia, así como a través de nuestra web: https://www.kyz-care.com/productos/higienizante

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